BonziBuddy Cuando internet era mucho mas salvaje
  • Martes, 26 de May 2026
  • Por: Jorge Ávila

BonziBuddy Cuando internet era mucho mas salvaje

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Afinales de los años 90, las computadoras comenzaron a convertirse en algo mucho más común dentro de los hogares. Windows 95 y posteriormente Windows 98 habían logrado que usar una PC dejara de sentirse como algo exclusivo de oficinas o personas expertas. Poco a poco internet empezaba a entrar a las casas a través de conexiones lentísimas, ruidosas y desesperantes, pero aun así había una sensación constante de estar viviendo “el futuro”.

En aquellos años, prácticamente todo intentaba verse moderno e inteligente. Los programas hablaban, aparecían ventanas animadas por todos lados y muchas empresas comenzaron a experimentar con asistentes virtuales. Microsoft tenía a Clippy en Office, aquel clip con ojos saltones que aparecía para ayudarte a escribir documentos. También existían personajes animados que podían hablar gracias a una tecnología llamada Microsoft Agent, lanzada en 1997.

La idea parecía revolucionaria para esos años: darle personalidad a la computadora.

El nacimiento de BonziBuddy

En 1999, una empresa llamada Bonzi Software lanzó un programa diferente a todo lo que existía en ese momento. En lugar de un clip o un asistente serio, BonziBuddy era un gorila morado animado que hablaba directamente con el usuario usando una voz sintética. El programa prometía ayudarte a navegar por internet, leer texto en voz alta, contar chistes, reproducir canciones y acompañarte mientras usabas la computadora.

Hoy suena ridículo, pero en aquel momento realmente parecía impresionante.

Internet todavía era un lugar ingenuo. Mucha gente descargaba programas simplemente porque se veían divertidos. No existían las advertencias modernas de seguridad y la mayoría de usuarios no entendía realmente qué estaba instalando en su computadora. Además, BonziBuddy era gratis, y en esos años “gratis” era suficiente para convencer a casi cualquiera.

Su publicidad invadía páginas web, sitios de descargas y anuncios emergentes. Era imposible navegar demasiado tiempo sin encontrarse con la cara sonriente de BonziBuddy prometiendo hacer la experiencia en internet más divertida. Y millones de personas terminaron instalándolo.

Cuando el gorila morado empezó a volverse extraño

Al principio parecía inofensivo. BonziBuddy saludaba al usuario, hacía bromas malas, cantaba canciones extrañas y hablaba constantemente. Para muchos niños y adolescentes de la época, aquello era casi mágico. Era como tener un personaje viviendo dentro de la computadora. En una era donde todavía no existían asistentes como Siri, Alexa o Cortana, la idea de una PC que “hablara” parecía algo sacado de ciencia ficción.

Pero poco a poco comenzaron a aparecer las señales extrañas. Las computadoras empezaban a ponerse lentas. Aparecían anuncios inesperados. El navegador cambiaba comportamientos sin permiso. Algunos usuarios notaban que BonziBuddy recopilaba información sobre hábitos de navegación y mostraba publicidad de forma agresiva. Lo que inicialmente parecía un asistente divertido comenzó a transformarse en algo mucho más molesto.

Con el tiempo, compañías de seguridad empezaron a catalogarlo como adware y spyware. Y eso cambió completamente su reputación. De pronto, BonziBuddy dejó de ser visto como una curiosidad graciosa del internet y comenzó a convertirse en uno de los programas más sospechosos de la época. Muchos usuarios intentaban desinstalarlo y descubrían que no era tan sencillo eliminarlo por completo.

El principio del fin

En 2004 llegaron los problemas legales más serios para Bonzi Software. La empresa fue acusada de recopilar información personal de menores de edad sin consentimiento parental, violando leyes de privacidad infantil en Estados Unidos. Después de demandas y multas, la compañía prácticamente desapareció y BonziBuddy terminó muriendo lentamente junto con muchos otros programas similares de aquella época.

Para entonces, internet también estaba cambiando. Los usuarios comenzaban a ser más conscientes de los riesgos de descargar programas desconocidos y las compañías de antivirus empezaban a tomarse mucho más en serio el problema del spyware y el adware. Poco a poco, el tipo de software que representaba BonziBuddy comenzó a desaparecer.

El legado de un internet mucho más salvaje

Pero curiosamente, el gorila morado nunca desapareció realmente.

Con los años se convirtió en un símbolo de aquella internet caótica de principios de los 2000. Una etapa donde descargar cosas al azar era normal, donde los virus viajaban por MSN Messenger y donde muchas personas aprendieron sobre seguridad informática después de infectar accidentalmente la computadora familiar.

BonziBuddy terminó representando perfectamente esa era: una mezcla entre fascinación tecnológica, inocencia digital y completo descontrol. Y quizá por eso todavía sigue siendo tan recordado. Porque más allá de ser un programa molesto, fue parte de un internet mucho más extraño, impredecible y salvaje que el que conocemos hoy.

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